Esta Bitácora está creada por estudiantes de Comunicación Audiovisual. En ella iremos comentando noticias acerca de lo que nos dé la gana y criticando -de buena fe y en clave de humor ácido- lo que ocurre en nuestro mundo... no os cortéis y cometar
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Lunes, 16 de mayo de 2005
Últimamente no paro de escuchar en diferentes medios -ya sea en TV, radio, cine o internet- cómo la palabra censura gana terreno. Palabra que, personalmente, no existe en mi vocabulario, ni creo que debiera existir en el vocabulario de ningún comunicador ni en el de persona alguna que pretenda serlo. Sé que el tema ya se ha tratado (no en el blog de las a.r.p.í.a.s., pero si en clase), sin embargo, me pareció tan increíble escuchar el otro día en la radio cómo la canción de Juanes “La camisa negra” había sufrido censura en República Dominicana, que me dije a mi misma: “¡Qué fuerte!, ¡qué fuerte!, ¡qué fuerte!”.
La susodicha canción (que si sintonizáis la emisora “Los 40 Principales”, la tendréis que haber escuchado por fuerza, porque parece que tengan algún tipo de acuerdo con el cantante) ha sido prohibida por su “alto contenido de morbosidad” según comentaron las autoridades dominicanas (por favor…), ya que en el estribillo se dice: “Debajo de la camisa negra tengo el difunto, para enterrártelo cuando tu quieras, mamita”.
Ya que nos ponemos a prohibir canciones por mi que desaparezca el reggaeton, y no por sus letras (bueno también), sino porque yo soy anti-reggaeton, y como las cosas parecen que funciona así… A uno con cierto poder o perteneciente a un determinado grupo ve o escucha algo que pueda “atentar contra su moralidad” y como si de un guerrero templario se tratara, intenta erradicar “al enemigo”.
No es que quiera ponerme Drama Queen ni nada por el estilo pero me gustaría saber quién pone los límites. Hemos llegado a tal punto que cualquier manifestación puede resultar ofensiva, ya sea un cartel publicitario, una serie de TV o una canción. Quizás pueda sonar exagerada, o quizás pueda sonar como la portavoz de otra cruzada pero los ejemplos están ahí (sueno como Expediente X, ¿no?: la verdad está ahí fuera).
El pasado mes de Marzo, el Tribunal de Gran Instancia de París prohibió “por blasfemia” que se llevara a la calle la última campaña publicitaria de la marca de moda Marithé Francois Girbaud.
El cartel publicitario es una representación muy particular de “La última cena” de Leonardo da Vinci. Massis, abogado de la Conferencia Episcopal francesa, denunció que: “los creyentes sólo pueden sentirse heridos y denigrados al ver que se apropian de una escena fundadora de su fe”.
No es por meterme en camisa de once varas pero si estas personas basan sus creencias en una u otra imagen, en lugar de en lo que predicó o no predicó Jesucristo, personalmente creo que deberían plantearse varias cosas en sus vidas (que conste que esto lo dice una creyente, no católica, pero si creyente).

Pero éstos no son casos aislados, hasta hace poco la serie “Sexo en Nueva York” no podía emitirse en Singapur porque estaba vetada. Incluso en EEUU (país de origen de la serie) se han censurado determinados diálogos al retransmitirse por la TBS (la cadena originaria de la serie es la cadena por cable HBO).
También en España series como “Los Serrano” se han visto “atacadas” porque en algún capítulo de la misma (como ya comentamos en otro artículo) se presentaba un personaje gallego que no gustó demasiado a determinados sectores. ¿Acaso vivimos en una sociedad sin sentido del humor? ¿Nos vamos a tener que censurar nosotros mismos por miedo a ofender a cualquier grupo de éstos? ¿Quién establece lo que es políticamente correcto e incorrecto?
La respuesta a este tipo de acciones no se han hecho esperar, sobre todo en EEUU y a raíz del conocido “pezongate”, donde un grupo de emisoras, entre ellas CBS, Fox, MTV o NBC, han formado “TV WACH” para luchar por este tipo de restricciones, donde el gobierno y determinadas coaliciones meten demasiado la mano.
Quizás muchos estén pensando ahora que la vía de escape sea internet… pues va a ser que no.
Internet, se puede considerar hoy en día, el mayor medio de comunicación y muchos gobiernos no ven demasiado bien que sus ciudadanos estén tan bien informados. China, Arabia Saudí, Australia, Bahrain, Cuba, Jordania, Túnez, Burma, Singapur, Uzbekistan, Yemen, Kuwait, Vietnam, Siria, Irán, Emiratos Árabes Unidos y partes de África y Alemania piensan que este acceso ilimitado a la información es peligroso. Este rango va desde un simple bloqueo DNS de solo 2 sitios web nazis en parte de Alemania, hasta una oficina gubernamental con 30.000 empleados trabajando exclusivamente en bloquear miles de sitios web, servicios y puertos en China.
España no se queda atrás, y aunque, que yo sepa, no ha habido censura, si ha habido “indirectas” a medios como los confidenciales y los blogs, y así lo podemos leer en el artículo “La ignorancia es atrevida” de Iñigo Sáenz de Ugarte.
Ugarte nos cuenta como la Asociación de Periodistas Europeos ha organizado unos seminarios donde se bombardea a los periódicos digitales y a los blogs. ¿Miedo a la competencia?, ¿o simplemente temen que la gente pueda opinar sobre lo que les de la gana y luego todo el mundo pueda leer esas opiniones? Quién sabe.
Como dijo el filósofo italiano Cleóbulo: “Nada hay tan común en el mundo como la ignorancia y los charlatanes”.
Fuente
- Drama Queen -
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